|
DJ de bolsillo |
|
Bazooka de nieve |
|
Soporte magnético para fotos |
Hace unas semanas nos invitaron a participar en “El post imposible”para probar la experiencia el pack Vodafone Netbook con conexión a Internet (miniportátil Dell + Modem USB 3,5 G). Nos pasaron la lista de sitios desde los que se iba a hacer (todos realmente espectaculares), y nosotros también hicimos algunas sugerencias, entre las cuales estaba la de hacer un post desde la nieve, en un trineo tirado por perros. Y esa fue la que hicimos.
Así que fuimos a Pirineos , al bosc de Virós (Lleida), donde pudimos disfrutar de un día de nieve bastante divertido. Llegamos hasta el refugio de Gall Fer a 1.700 metros de altura, en 4×4 por una pista repleta de nieve. Primero dimos un paseo con raquetas por un increíble bosque de hayas, pisando la nieve virgen casi sin hundirnos, antes de llegar a la zona de los trineos. Allí nos esperaba Aina, la musher, una de la pocas mujeres que se dedica a esta actividad en nuestro país, y que nos dio una clase rápida sobre el manejo del trineo. No es nada complicado, solo hay que poner los pies en los patines, empujar en las cuestas para ayudar a los perros, y pisar bien el freno cuando sea preciso. Jonan (Pixel) tuvo un pequeño percance como podéis ver el vídeo, precisamente por no pisar bien el freno: el trineo se ladeo y se fue al suelo, aunque la caída fue bastante divertida. El freno es un pedal de acero que se clava en la nieve, y es importante pisarlo en el centro para evitar que el trineo se vaya hacia un lado. Cuando paras por completo tienes que poner el ancla, una especie de pala de acero que se clava en la nieve para evitar que los perros se vayan solos. Los perros estaban perfectamente adiestrados y seguían al primer trineo donde iba Aina.
La experiencia de montar en trineo es alucinante. Sorprende la fuerza de los perros (tres en cada trineo) y la sensación de deslizarse sobre la nieve a una velocidad aceptable y casi en silencio. Si a esto le unimos disfrutar de las fantásticas vistas de un valle completamente nevado, lo rápido que se aprende a manejar el trineo, y nuestra tendencia habitual a hacer el imbécil el resultado fue una jornada perfecta. No había cobertura en todos los puntos del paseo, pero sí que pudimos conectarnos en algunos sitios.
A la vuelta en el 4×4 un biólogo nos dio una muy completa explicación sobre las especies de animales de la zona (urogallo, corzo y oso entre las más importantes), y pasamos cerca de las ruinas de una farga, antiguas minas de hierro que había en la zona hasta finales del siglo XVIII.
Nos gustaría agredecer la labor de Yetiemotions, la empresa que organiza estas y otras actividades de aventura en esa zona de Pirineos por su amabilidad y profesionalidad.
Puedes ver nuestras fotos sobre la experiencia: fotos de Pixel, fotos de Dixel.
Aclaración: nos han regalado el kit Vodafone Netbook, aunque ya habíamos aceptado participar en esta experiencia antes de saberlo.