Escrito por Dixel 

Un árbol, una bitácora y un niño

un árbol un weblog y un niño

Primero agradeceros a todos las felicitaciones, ha sido, es y serán momentos muy emocionantes estos que nos tocan vivir a partir de ahora.

Durante la estancia en el hospital un amigo me comentó que ahora sólo me faltaba escribir un libro, a lo que le contesté que de momento tenía una bitácora que me parecía más enriquecedora. Las bitácoras como el árbol o un hijo tienen vida propia, nacen, maduran y por último un día dejan de aparecer anotaciones nuevas y terminan por cerrar. Durante la vida de la bitácora, se crean historias desde vivencias propias o influidas por noticias, hechos, etc. del mundo externo. Estas anotaciones o post, pasan a formar parte del mundo creando así un vínculo entre el webloger y sus lectores mucho más interactivo que el que pueda existir con un libro.

Así que ahora sólo me queda cuidar de que el árbol no crezca torcido, la bitácora tenga buenos post y el niño piense por si mismo. (Puff que de trabajo)

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